Escuela de baile en Malaga

Clases de salsa en Malaga con Antonio en El Cónsul.
Academia de bailes latinos en Malaga

Para algunas personas, tomar la decisión de empezar a ir a clases de baile no es nada fácil.

Unos porque se sienten muy torpes, otros porque son tímidos y otros porque tienen situaciones personales complicadas, el caso es que no siempre les resulta sencillo dar ese primer paso.

Una vez dado, la mayoría no se arrepienten y pasan en la academia un buen número de meses e incluso años. De hecho, el récord está a punto de cumplirlo la loca de las bragas, que ya lleva con nosotros casi cuatro años. Dudo mucho que aprenda nada nuevo en clase, pero el caso es que ahí está, como si creyera que así puede heredar la academia y la colección de camisetas negras de Antonio.

La primera vez que vi a la loca de las bragas en la Academia de Salsa de El Cónsul, pensé que o ella o yo nos habíamos equivocado de sitio. Creí que ella estaba en alguna otra clase de vete a saber qué, o que yo había pegado en la puerta que no era.

Pues no: las clases de salsa eran allí y ella era una más bailando con los compañeros.

Soy uno de esos chicos tímidos a los que les resultó muy muy difícil tomar la decisión de aprender a bailar salsa.

Y claro, llegar y encontrarte allí a la loca de las bragas y tener que bailar con ella cuando va en ropa interior, no me ayudó mucho, la verdad.

Se rumorea incluso que al terminar la clase, se cambia de ropa en un lugar donde pueden verla, sin ponerse detrás del biombo. Y mira, si llega una chica y se la encuentra así, no pasa nada, pero imaginad que un día la pilla un tío de semejante guisa.

Alguien debería decirle que se pusiera un poco más de ropa y que se cambiara de ropa en su casa, por ejemplo.

Autor: Vanesa.