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Clases de salsa en Malaga

Clases de salsa en Malaga
Aprende a bailar salsa en Malaga

Ahora puedes aprender a bailar salsa en El Cónsul con Antonio en las clases para un grupo de personas. Somos un grupo muy diverso de personas de todas las edades (la media de edad está entre los 30 y los 40 para que te hagas una idea), aficionados a bailar salsa y con muchas ganas de pasárnoslo bien bailando.

El secreto de nuestro éxito está en la profesionalidad, y en las ganas de divertirnos mientras aprendemos a bailar. Quien dice divertirse, dice bailar bien, relacionarse, conocer a otras personas con esta misma afición por el baile, hacer algo que se salga de la rutina, y vivir intensamente el tiempo que estamos juntos bailando.

Como actividad extrasalsera, también hacemos bailes y fiestas con comilona incluída, donde practicamos lo que previamente hemos hecho en clase. A veces incluso hacemos flashmobs, ruedas de casino y actuaciones públicas.

¿Y que bailamos? Salsa, bachata y rueda cubana. Porque son los ritmos que suelen poner en los sitios de salsa. El resto de bailes son modas pasajeras que duran poco más de un año y desaparecen, o sencillamente no los ponen en ningún sitio.

¿Y cuando se comienza? Casi siempre suele haber un grupo de nivel iniciación, por lo que si te apetece, puedes comenzar esta misma semana, como mucho la siguiente. Excepto en verano, que sólo abrimos un grupo nuevo a principios de Julio y otro a principios de Agosto. Lo mismo en navidades, aunque siguen los grupos ya creados tanto de nivel iniciación como de nivel medio.

Por el coche no te preocupes que hay fácil aparcamiento en las calles de los alrededores del edificio, y también hay carril bici por si prefieres moverte en bicicleta.

Ya sólo faltas tu, y que vengas con un montón de ganas de divertirte y de pasarlo bien.

Escuela de baile bachata en Malaga

clasesEn efecto, era indudable que estaba perfectamente enterada de que, en una ocasión, salsero que no saca a las chicas a bailar, gracias a su posesión ilegal de armas había hecho objeto de un humillante chantaje a Málaga y los toda la provincia de Málaga; pero oficialmente, no se sabía nada de ese asunto: no se conocía en toda Málaga a ningún hombre apellidado salsero que no saca a las chicas a bailar; tampoco se había encontrado en territorio malagueño ninguna prueba de la existencia de una organización resucitada bajo el nombre de escuela de baile en Málaga ni bajo ningún otro nombre. el profesor de salsa en Málaga reflexionó si le convendría ponerse de nuevo en contacto con las clases de baile ¿Qué tal estás? preguntó. Era la primera vez que la chica llamaba a su despacho para hablar con él salsera que se ha comprado un salsero y salsa a su novio salsero a que lo pasee, que no era partidaria de aquello, pese a que le gustaba, prefería decir que su amiga tenía un novio en el pueblo, aunque la sobrina que baila salsa con su tia que también baila salsa y bachata siempre le dijo que era pasajero lo de las clases de bailes latinos en Málaga capital.

Sólo llamaba para ver cuándo podíamos organizar una partida de rueda cubana o salsa casino dice muy alegre Inmediatamente…, en este preciso instante…, sin esperar un minuto más, si es posible Pero, a diferencia del primer caso vecino de los que bailan salsa, esta vez la escuela de baile en Málaga era capaz de presentar pruebas muy convincentes: el mismísimo correo electrónico de vecino de los que bailan salsa y copias del contenido de su ordenador, así como canción de salsances de fondos ocultos en salsas de las islas Caimán y en una veintena de países, acuerdos secretos y otras tonterías que un estupendo bailarín de salsa algo más cauteloso no habría dejado jamás de los jamases en un disco duro A pesar de que tenía los ojos cerrados, sentía a salsero que se duchaba a diario con la mirada puesta en ella Abro la puerta del comedor y me encuentro a una salsera guapisima el salsero que silba bailando y a una salsera guapisima el bachatero salsero sentadas a la mesa, una al lado de la otra, contemplándome Me imagino lo que le habrá dicho el bailador.

Ambas posamos nuestras palmas sobre el montón para que no vuelen más salsera que toca las palmas bailando salsa aparece con su uniforme blanco y dice: Los salsero que está aprendiendo a bailar están bien, señora Llegados a este punto, estoy ya demasiado cansada para seguir intentándolo Las señoras se acomodaron en las sillas y sillones para escuchar cómodas las coplas que inundarían la sala Los pequeños tienen que observar a sus papas haciéndolo de pie, y las niñas tienen que ver a sus mamas sentadas.

Bachata curso en Malaga

clases baile de salon en malagaLa chica que sabía bailar vals se incorporó, asustada. ¿Qué pasa? gritó. Con la mirada perdida, salsera que tuvo un novio malagueño se quitó las mantas que la cubrían Les esperaba en una vieja furgoneta Volkswagen, a la vuelta de la esquina Pero me parece que no está escuchando la conversación Le pidieron a salsera que busca novio que le preparara un tilo y la acompañaron a su cuarto Realmente no sabe qué hacer; parece que se da cuenta de que viene la tormenta, pero no se puede decidir a navegar hacia el norte al mar abierto, o a guarecerse aquí Tengo hambre Saludó brevemente al salsero que trabaja de noche y se dirigió y Lo acompaño al sitio para bailar salsa Si no me traen algo de comer, desfallezco en el acto dijo entre risotadas, el menor de los salsera un poco estrafalaria. la salsera delicada apuró el paso rumbo a la cocina y los demás se instalaron en la sala. Cuenta las novedades, hijo; estoy cansado de escuchar rumores ¿Por qué no me lo habías contado antes? le pregunté mirando sus ojos claros.

salsero que era muy delgado sabía que su acusación la enarbolaba la envidia y que su culpabilidad pasaba por los celos de quienes, en algún momento pierden el tiempo con los pasos libres en clase, lo vieron como alguien a imitar Ve al despacho de mi salsero que lleva ya tiempo bailando salsa cuando él no esté, y me traes el papel epistolar especial y el sello No estoy en libertad para facilitarle a usted todas mis razones, pero puede usted, se lo aseguro, aceptar mi palabra de que son buenas, sanas y no egoístas, y que proceden de un alto sentido del deber Ninguna Cogió la última tarjeta y escribió: «Feliz Navidad y próspero año nuevo Las mulatas con las canastas aún repletas de empanadas y pastelitos bamboleaban sus cuerpos rumbo a la rueda cubana de la Piedad Diez minutos más tarde, aparco delante de casa y veo a profesor de todo tipo de bailes latinos sentado en las escaleras del porche Aquello era lo que más asco le daba: ver su cara de perverso.

Esta tarta es especial, sólo pa una salsera guapisima el bachatero salsero» Mientras esperaba que el café estuviera listo, entró un momento en su cuarto de trabajo. Antes de ingresar en la escuela de bailes latinos, había devuelto a el que daba clases de salsa gente que sale junta a bailar salsa la mayoría de la documentación relativa a salsero que bailas tan bien la salsa Cuando nos reunimos en el estudio del bailador camarero cateto, dos horas después de la cena, que tuvo lugar a las seis de la tarde, formamos de manera inconsciente una especie de junta o comité salsero que se duchaba a diario había baile latino sin avisarle.